Cómo cuidar de ti misma si eres emprendedora

Se ve una agenda abierta con la mano de una mujer sujetando un bolígrafo

Cuando comienzas con tu propio negocio, la linea entre tu trabajo y vida personal se vuelve muy muy fina. Sobre todo si trabajas desde casa (como hacemos la mayor parte). Lo que haces te apasiona y seguramente sacrificas muchas horas para que salga adelante, dejando de lado placeres de la vida como el tiempo libre, quedar con tu familia y amigos o disfrutar de tiempo en silencio, sin hacer nada.  

La adrenalina y el entusiasmo te permiten trabajar sin parar. Pero después de un tiempo, puedes acabar agotada. Incluso a mí, que te estoy escribiendo este artículo, me resulta difícil parar. Las horas delante de la pantalla del ordenador, el ruido de las redes sociales y la sobreestimación y exposición a un flujo constante de información de “tienes que hacer” y de obligaciones hace que desconectar parezca casi imposible. Súmale a esto que vivimos en una era en la que se valora la productividad por encima de todo… ¡Cómo no va a ser difícil parar!

Así que si eres como yo, aquí tienes varios trucos que te pueden ayudar a despejar un poco la mente, a aprender a vivir no solo para tu negocio, sino para ti (seamos sinceros, hay que trabajar para vivir, no vivir para trabajar) y a poner límites a tu emprendimiento:

LA REGLA DEL UNO

Haz una sola cosa a la vez antes de pasar a la siguiente. Nada de abrir mails mientras terminas un diseño o mirar instagram durante 30 minutos a la vez que contestas tus mails. Cada cosa a su tiempo. Hazlo con presencia y concentración y serás más productiva en menos tiempo.

Esta regla se puede aplicar también a tus objetivos empresariales: si quieres conseguir duplicar tu lista de suscriptores en los próximos 6 meses para preparar tu lanzamiento X, céntrate en ese objetivo principal. No trates, al mismo tiempo, de duplicar tus seguidores en instagram o escribir 3 artículos en tu blog al mes.

Conseguirás tus objetivos sin hacer mil cosas a la vez y sin volverte loca. Poco a poco, con pequeños pasos todo se consigue.

NO TE CASTIGUES A TI MISMA

Muchas emprendedoras nos fustigamos cuando no nos dedicamos tiempo de descanso. Y nos volvemos a fustigar cuando estamos descansando. Si has dormido un poco más de la cuenta te entran remordimientos, si no te ha dado tiempo a contestar los mails lo haces mientras cenas…

Esto puede hacer que entremos en una espiral de la que luego es muy difícil salir. Tanto tu salud física como mental son esenciales para tu negocio, porque sin ti, tu proyecto no existe. Así que la próxima vez que entres en modo autocrítico, cambia tu manera de pensar. “Se más indulgente contigo misma” como dice mi madre. Si dedicas tiempo a descansar, descansa, te lo mereces. Tomar distancia de tu trabajo y despejar la mente, además de necesario, es lo mejor que puedes hacer por tu negocio.

CREA UNA RUTINA SALUDABLE

Levantarse, hacerse un café y sentarse delante del ordenador es el mejor antídoto contra una vida calmada y un emprendimiento feliz. Y no hablo solo de lo que haces por la mañana, sino de lo que haces durante todo el día. ¿Que te hace feliz? Jugar con tu perro, salir a pasear, correr, pasar un rato dibujando todas las tardes. O quizás eres como yo y te gusta desayunar tranquilamente, arreglarte por la mañana y abrir el ordenador hacia las 9:30. Sea lo que sea lo que haga que tus días sean más agradables, deja tiempo para ello. Recuerda que el día de hoy nunca va a volver, así que intenta aprovecharlo al máximo y como más te guste. Todos tenemos que trabajar, pero el trabajo nunca debería ser el único propósito de tu vida.

APRENDE A DECIR QUE NO

Este es, probablemente, uno de los puntos más difíciles. Decir no. A veces hay proyectos que no nos interesan, que no están en línea con nuestros valores… O incluso clientes que no hacen click y con los que sabemos, desde la primera reunión, que no vamos a trabajar bien. En estos casos, es mejor decir que no, que echarnos una carga más a la espalda que no nos va a compensar.

Si te preocupa herir los sentimientos de esos clientes que rechazas míralo así: que tú les digas que no significa que encontraran a la persona adecuada, cuyos valores estén alineados con su proyecto y que tendrán tiempo de dar lo mejor de si mismos para ese cliente. 

BUSCA APOYO EN OTRAS EMPRENDEDORAS

Emprender solo puede resultar muy descorazonador y a veces puedes incluso llegar a sentirte muy sola. Es por ello que encontrar apoyo de otras emprendedoras que se encuentran en la misma situación que tú es esencial. Podrás hablar con ellas, compartir inquietudes, poner ideas en común, conseguir otro punto de vista y desahogarte cuando sea necesario. Además, conocer a otras emprendedoras te llevará a crear alianzas profesionales con ellas que reforzarán tanto tu negocio como el suyo.

APRENDE A SOLTAR LAS COSAS

No le des demasiadas vueltas a ese presupuesto sin respuesta. Ni a esa reunión que no ha salido como querías o a ese lanzamiento que no te ha dado los resultados que buscabas.

Si el día se te hace cuesta arriba intenta dejar de trabajar un poquito antes. Si contestar mails te lleva medio día quizás es momento de delegar. Si una idea no funciona, no pasa nada por pasar a otra cosa. Como nosotrars, nuestro negocio cambia constantemente. No te aferres demasiado a una idea o resultado y aprende a dejar ir las cosas cuando es el momento.

Y tú ¿qué haces para encontrar un mayor equilibrio en tu emprendimiento? Me encantará leerte en los comentarios.

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